Esta variedad originada fuera de Budapest, en Hungría, alrededor del año 1900, es una reliquia que debes tener y conservar. Los brillantes corazones de buey (por su forma, color y excelente sabor) de color rosa rojizo son grandes y apetitosos, con frecuencia superan los 450 grs. Es un fruto firme y carnoso. Ideal para ensaladas, salsas y decoraciones.